Los pulgones son una de las plagas más comunes en la huerta. Son insectos «chupadores», pequeños, de unos cuantos milímetros, de aspecto redondeado y de cuerpo blando. Los adultos miden entre 1,3 y 1,6 mm, pertenecen a la familia de los áfidos (Aphididae) con la particularidad de poder tener alas (alados) o carecer de ella (ápteros).
Los hay de muchos colores, amarillos, verdes, negros, grises… Algunos atacan a una planta específica como por ejemplo el pulgón de la col y otros son polífagos, alimentándose de muchas plantas como puede ser el pulgón verde. Tomates, pimientos, coles, lechugas, fresas, rosales, naranjeros, limoneros…son los principales cultivos afectados.
Ciclo de vida y reproducción del pulgón
Hay diversas condiciones del entorno y climatológicas como la temperatura que tienen una gran influencia en la reproducción y el desarrollo del pulgón.
Aunque se considera que, por lo general, el ciclo de vida del pulgón es de 25 días (con temperaturas que no superen los 20º), este puede reducirse hasta 7 días.
El ciclo de vida de un pulgón es bastante complejo pues cada especie puede reproducirse de diferentes formas. Los pulgones sólo se reproducen sexualmente cuando va a llegar el invierno, ponen huevos ( hasta 500 huevos por pulgón) y estos hibernan hasta la próxima primavera. De estos huevos nacen hembras que son capaces de reproducirse por partenogénesis ( paren clones de los adultos) sin necesidad de aparearse así que las hembras vivíparas no fertilizadas dan lugar a otras hembras de iguales características y cada adulto produce de promedio 56 ninfas. Aquí está la clave de que se propaguen con tanta facilidad y rapidez por toda las planta. A veces las hormigas también transportan los pulgones a otras plantas, facilitando así el contagio.
Los pulgones han desarrollado en la evolución una relación simbiótica con las hormigas, que no solo los toleran sobre las plantas, sino que los protegen de sus depredadores especializados, como las mariquitas, a cambio de la secreción natural de melaza por los pulgones, que les sirve de alimento. También las abejas pueden recoger esa melaza e incorporarla a la composición de la miel.

Ahora bien, si la planta muere o las condiciones ya no son favorables, los pulgones que van a convertirse en adultos, lo hacen, pero de forma alada. Se las conoce como hembras fundadoras, pues son las que emigran a colonizar otras plantas y una vez allí paren por partenogenesis a nuevos pulgones hembras sin alas.

El pulgón es bastante fácil de detectar ya que estos insectos, que en estado adulto pueden ser de color verde o negro según la especie, pueden verse con una simple inspección ocular en los enveses de las hojas y en las yemas tiernas de la planta. Además, dejan tras de sí un rastro azucarado que es el atrae a las hormigas y otros insectos
Dentro de sus daños, podemos distinguir entre directos e indirectos. Vamos a verlos!
Daños directos del pulgón
- Debilitamiento generalizado de la planta al absorber su savia.
- Reducción del crecimiento de la planta.
- Amarilleamiento de la planta y deformaciones de las hojas ( enrollamiento).
- Cortes y heridas provocados por el estilete del pulgón al clavarse sobre la planta.
- Algunos tipos de pulgones, como el Aulacorthum solani, pueden inyectar en la planta una toxina que provoca deformaciones y decoloraciones en las hojas nuevas.
Daños indirectos del pulgón
- Formación de una melaza azucarada, que favorece la aparición del hongo ((Capnodium sp.) de la negrilla o fumagina, la cual ralentiza el proceso de fotosíntesis y deteriora los frutos.
- Algunos pulgones como Myzus persicae yAphis gossiipy favorecen la transmisión de virus, como el virus del mosaico del pepino CMV y el de la patata (PVY) y PEPPER VEIN YELLOWS VIRUS (PeVYV) virus de las venes amarillas en pimiento.
No estamos solos para combatir los pulgones
Disponemos de un amplio arsenal de depredadores de pulgones que se alimentan de ellos de manera eficaz: Crisopas, mariquitas, avispas parasitoides, sirfidos, arañas, chinches..

Las mariquitas son muy apreciadas ya que son depredadoras naturales de los áfidos (pulgones), cocos o cochinillas, ácaros, larvas de moscas y otras plagas de la agricultura.
Una mariquita se estima que puede consumir más de mil de estos insectos durante el verano y si tenemos en cuenta que una hembra puede tener más de un millón de crías nos daremos cuenta de por qué son considerados como insecticidas naturales. En muchos lugares del mundo se utilizan para lo que se conoce como control biológico de las plagas.
Para combatir los pulgones ecológicamente, la mejor manera es la prevención. Hay muchos pulgones que viven en las mala hierbas y de ahí se pasan al cultivo, por eso es muy importante eliminarlas lo antes posible. Siempre evitar que proliferen y nada más ver los pulgones empezar a caminar por las plantas es mejor empezar el tratamiento.
Consultar : Aceite de Neen y oros remedios ecológicos
Fuente de datos
https://es.m.wikipedia.org/wiki/Aphidoidea
lahuertadetoni.es
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